Manifiesto Sustentia
El hogar no es decoración. Es identidad

María González Revuelta
Vivimos rodeados de imágenes bonitas.
Casas perfectas.
Tendencias que cambian cada temporada.
Soluciones rápidas que prometen hacerlo todo por nosotros.
Y, sin embargo, cada vez más personas sienten lo mismo:
"Mi casa no soy yo."
Ese es el verdadero problema.
No falta inspiración.
No faltan muebles.
No faltan estilos.
Falta identidad.
Durante años nos han enseñado que decorar es elegir cosas bonitas.
Yo sostengo que decorar es algo mucho más profundo.
El hogar es el lugar donde entrenas quién eres.
Es el único espacio donde puedes decidir sin pedir permiso.
Donde eliges qué entra, qué se queda, qué se transforma y qué se va.
Donde practicas cada día el acto de definirte.
No enseño a copiar casas.
No enseño a seguir tendencias.
Enseño a construir hogares
que reflejen la belleza interior de quien los habita.
Porque cuando tu casa habla tu idioma,
algo dentro de ti se ordena.
El hogar no te da identidad.
Tú le das identidad al hogar.
Y cuando eso ocurre,
el hogar te la devuelve multiplicada.
Creo en la belleza como alimento de los sentidos.
En el criterio como herramienta de libertad.
En el hogar como sistema vivo al servicio de la persona.
Creo que una casa puede ser bonita y no significar nada.
Y creo que un hogar construido con intención
puede sostenerte incluso cuando la vida aprieta.
Recuperar el criterio no es solo una decisión estética.
Es una decisión vital.
Y construir un hogar que te represente
es uno de los actos más poderosos
que puedes hacer por ti misma.
Eso es Sustentia.
