Manifiesto decorativo
El criterio antes que la tendencia
Decorar es decidir.
Y decidir bien, requiere criterio.

María González Revuelta
Vivimos rodeados de imágenes bonitas.
Casas perfectas.
Estilos de moda.
Soluciones rápidas.
Aplicaciones que prometen hacerlo todo por nosotros.
Y, sin embargo, cada vez más personas sienten que su casa
—aunque sea bonita—
no se parece a ellas.
Porque decorar no es acumular ideas.
Ni copiar lo que funciona en otras casas.
Ni seguir tendencias sin preguntarse por qué.
Decorar es decidir.
Y decidir bien requiere criterio.
Yo no enseño a decorar espacios.
Formo el criterio decorativo de las personas.
Para que aprendan a:
-
elegir con coherencia,
-
entender lo que de verdad les representa,
-
crear hogares que acompañen su forma de vivir,
no lo que dicta una moda, una red social o una aplicación.
La tecnología puede proponer.
La inspiración puede deslumbrar.
Pero solo el criterio convierte una casa en un hogar.
Creo en casas con identidad.
En decisiones conscientes.
En espacios que cuentan historias reales, no catálogos.
Y en un mundo saturado de estímulos,
creo que recuperar el criterio
es el acto más revolucionario que existe.
